La capsaicina de algunos pimientos ataca a la mitocondria de la célula cancerosa.
Científicos británicos descubrieron la clave de las comidas picantes para eliminar células cancerosas.
La capsaicina, un componente de los chiles jalapeños, puede matar a las células cancerosas al atacar a sus mitocondrias, las partes de las células que se encargan de generar su energía.
La investigación eleva la posibilidad de que otras drogas contra el cáncer puedan desarrollarse para atacar a las mitocondrias.
El estudio de la Universidad de Nottingham fue publicado en "Biochemical and Biophysical Research Communications".
El informe demostró que las vaniloides, la familia de moléculas a la que pertenece la capsaicina, se pegan a las proteínas en la mitocondria de la célula cancerosa y genera la apoptosis, o muerte celular, sin dañar a las células sanas circundantes.
Creemos que, en efecto, hemos descubierto el 'talón de Aquiles' fundamental para todos los tipos de cáncer
Dr. Timothy Bates, Universidad de Nottingham
La capsaicina fue probada en cultivos de células cancerosas de pulmón y páncreas humanos.
El investigador jefe, Timothy Bates dijo: "Dado que estos componentes atacan el corazón mismo de las células cancerosas, creemos que, en efecto, hemos descubierto el 'talón de Aquiles' fundamental para todos los tipos de cáncer".
"La bioquímica de la mitocondria en células cancerosas es muy diferente de la de las células normales".
"Esta es una vulnerabilidad selectiva innata de las células con cáncer".
El doctor Bates dijo que una dosis de capsaicina que podría inducir a una célula cancerosa a la apoptosis no tendría el mismo efecto en una célula normal.
Drogas potenciales
Los experimentos mostraron que los extractos de pimiento picante mataban a las células cancerosas cultivadas en el laboratorio, pero aún no han sido probadas para ver si son seguros y efectivos en humanos
Josephine Querido, Cancer Research UK
El hecho de que la capsaicina y otros vaniloides se encuentren frecuentemente en los alimentos demuestra que son seguros de consumir.
Esto podría hacer que el proceso de hacer una droga que los contenga sea mucho más rápido y barato.
Bates dijo: "La capsaicina, por ejemplo, ya se encuentra en los tratamientos contra la tensión muscular y la psoriasis, lo que hace preguntarse si una adaptación tópica del tratamiento podría usarse para atacar ciertos tipos de cáncer de piel".
"También es posible que a los pacientes con cáncer o aquellos con riesgo de desarrollarlo se les aconseje una dieta rica en comidas picantes para ayudar a tratar o prevenir la enfermedad".
Sin embargo, Josephine Querido, funcionaria de información de la fundación Cancer Research UK, dijo: "La investigación no sugiere que comer grandes cantidades de pimientos ayudará a prevenir o tratar el cáncer".
"Los experimentos mostraron que los extractos de pimiento mataban a las células cancerosas cultivadas en el laboratorio, pero aún no han sido probadas para ver si son seguros y efectivos en humanos".
Cancer Research UK recomienda reducir el riesgo de cáncer mediante una dieta saludable y balanceada, con abundancia de frutas y vegetales.
Bates añadió que la mitocondria de una célula cancerosa también puede ser atacada con otros compuestos.
Dijo que la investigación y el desarrollo de drogas anti mitocondriales para la quimioterapia serían "altamente significativos" en la lucha contra el cáncer.
Esta nota fue publicada por BBC Mundo ciencia y tecnología.
sábado, 9 de febrero de 2008
comida picante contra el cancer
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Dr. Juan Goizueta
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Herpes Zóster
Estas fotos fueron tomadas en nuestro centro médico con la autorizacion para ser publicadas por el paciente (todas pertenecen a un mismo paciente)
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Dr. Juan Goizueta
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19:03
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Herpes Zóster
Nombres alternativos
Definición
Es una infección aguda y localizada con el virus varicela zóster, que ocasiona una erupción vesicante y dolorosa.
Es una infección aguda y localizada con el virus varicela zóster, que ocasiona una erupción vesicante y dolorosa.
Causas, incidencia y factores de riesgo
El herpes zóster o culebrilla es causado por el mismo virus que provoca la varicela. Después de un episodio de varicela, el virus se vuelve latente en el cuerpo y el herpes zóster ocurre como resultado de la reaparición del virus después de muchos años.
La causa de la reactivación generalmente se desconoce, pero parece estar asociada con el envejecimiento, situaciones de estrés o alteraciones del sistema inmunitario. Usualmente sólo se presenta un ataque sin recaídas.
Si un adulto o un niño que no ha tenido varicela en la infancia ni ha sido vacunado contra esta enfermedad se expone al virus del herpes zóster, puede desarrollar un caso grave de varicela en lugar de zóster.
Después de una infección con varicela, el virus reside en estado letárgico en las vías nerviosas que emergen de la columna. Cuando se reactiva, se disemina a lo largo de la vía nerviosa, causando primero dolor o sensación de quemadura.
La erupción típica aparece dos o tres días después de que el virus llega a la piel y consiste en parches rojos en la piel con pequeñas ampollas (vesículas) que son muy similares a la varicela en su etapa inicial. A menudo, la erupción se maximiza en los siguientes tres a cinco días y luego las ampollas se rompen formando úlceras pequeñas, las cuales se comienzan a secar y a formar costras, que a su vez se desprenden en dos o tres semanas y dejan la piel rosada en proceso de cicatrización.
Las lesiones clásicamente aparecen a lo largo de un solo dermatoma (área corporal enervada por un sólo nervio espinal) y solamente están en un lado del cuerpo (unilateral). El tronco es el área más comúnmente afectada, mostrando un cinturón de erupción rectangular desde la columna vertebral, alrededor de un lado del tórax hasta el esternón.
Las lesiones también pueden aparecer en el cuello o el rostro, particularmente en el nervio trigémino de la cara. El trigémino tiene tres ramas: la superior que va a la frente, la media que va a la parte central de la cara y la inferior a la parte inferior de la misma. El compromiso de una rama del trigémino específica determina en qué parte de la cara están las lesiones cutáneas.
El compromiso del nervio trigémino puede producir lesiones en la boca o en los ojos y las lesiones en los ojos pueden llevar a ceguera permanente si no se tratan con atención médica de emergencia.
El compromiso del nervio facial puede causar el síndrome de Ramsay Hunt con parálisis facial, pérdida de la audición, pérdida del gusto en la mitad de la lengua y lesiones de piel alrededor de la oreja y del canal auditivo. La enfermedad puede, en ocasiones, involucrar los genitales o la parte superior de la pierna.
El herpes puede complicarse con una afección conocida como neuralgia posherpética, que es una persistencia del dolor en el área donde ocurrió el herpes, que puede durar desde meses hasta años después del episodio inicial. Este dolor puede ser lo suficientemente intenso como para incapacitar a la persona y son los ancianos quienes presentan un mayor riesgo de esta complicación.
El herpes zóster puede ser contagioso por contacto directo para un individuo que no haya tenido varicela y por consiguiente no tiene inmunidad. El herpes zóster puede atacar a cualquier edad, pero es más común en adultos mayores de sesenta años, niños que tuvieron varicela antes de un año de edad o individuos cuyo sistema inmunitario está debilitado. El trastorno es común, con aproximadamente 600.000 a un millón de casos en los Estados Unidos cada año.
Lo más común es que un brote de herpes sea localizado e involucre solamente un dermatoma. El herpes generalizado o recurrente puede indicar un trastorno subyacente en el sistema inmunitario, como leucemia, enfermedad de Hodgkin y otros cánceres, dermatitis atópica o infección por VIH o SIDA. Las personas con sistemas inmunitarios deprimidos debido a un trasplante de órganos o a un tratamiento para el cáncer también están en riesgo.
El herpes zóster o culebrilla es causado por el mismo virus que provoca la varicela. Después de un episodio de varicela, el virus se vuelve latente en el cuerpo y el herpes zóster ocurre como resultado de la reaparición del virus después de muchos años.
La causa de la reactivación generalmente se desconoce, pero parece estar asociada con el envejecimiento, situaciones de estrés o alteraciones del sistema inmunitario. Usualmente sólo se presenta un ataque sin recaídas.
Si un adulto o un niño que no ha tenido varicela en la infancia ni ha sido vacunado contra esta enfermedad se expone al virus del herpes zóster, puede desarrollar un caso grave de varicela en lugar de zóster.
Después de una infección con varicela, el virus reside en estado letárgico en las vías nerviosas que emergen de la columna. Cuando se reactiva, se disemina a lo largo de la vía nerviosa, causando primero dolor o sensación de quemadura.
La erupción típica aparece dos o tres días después de que el virus llega a la piel y consiste en parches rojos en la piel con pequeñas ampollas (vesículas) que son muy similares a la varicela en su etapa inicial. A menudo, la erupción se maximiza en los siguientes tres a cinco días y luego las ampollas se rompen formando úlceras pequeñas, las cuales se comienzan a secar y a formar costras, que a su vez se desprenden en dos o tres semanas y dejan la piel rosada en proceso de cicatrización.
Las lesiones clásicamente aparecen a lo largo de un solo dermatoma (área corporal enervada por un sólo nervio espinal) y solamente están en un lado del cuerpo (unilateral). El tronco es el área más comúnmente afectada, mostrando un cinturón de erupción rectangular desde la columna vertebral, alrededor de un lado del tórax hasta el esternón.
Las lesiones también pueden aparecer en el cuello o el rostro, particularmente en el nervio trigémino de la cara. El trigémino tiene tres ramas: la superior que va a la frente, la media que va a la parte central de la cara y la inferior a la parte inferior de la misma. El compromiso de una rama del trigémino específica determina en qué parte de la cara están las lesiones cutáneas.
El compromiso del nervio trigémino puede producir lesiones en la boca o en los ojos y las lesiones en los ojos pueden llevar a ceguera permanente si no se tratan con atención médica de emergencia.
El compromiso del nervio facial puede causar el síndrome de Ramsay Hunt con parálisis facial, pérdida de la audición, pérdida del gusto en la mitad de la lengua y lesiones de piel alrededor de la oreja y del canal auditivo. La enfermedad puede, en ocasiones, involucrar los genitales o la parte superior de la pierna.
El herpes puede complicarse con una afección conocida como neuralgia posherpética, que es una persistencia del dolor en el área donde ocurrió el herpes, que puede durar desde meses hasta años después del episodio inicial. Este dolor puede ser lo suficientemente intenso como para incapacitar a la persona y son los ancianos quienes presentan un mayor riesgo de esta complicación.
El herpes zóster puede ser contagioso por contacto directo para un individuo que no haya tenido varicela y por consiguiente no tiene inmunidad. El herpes zóster puede atacar a cualquier edad, pero es más común en adultos mayores de sesenta años, niños que tuvieron varicela antes de un año de edad o individuos cuyo sistema inmunitario está debilitado. El trastorno es común, con aproximadamente 600.000 a un millón de casos en los Estados Unidos cada año.
Lo más común es que un brote de herpes sea localizado e involucre solamente un dermatoma. El herpes generalizado o recurrente puede indicar un trastorno subyacente en el sistema inmunitario, como leucemia, enfermedad de Hodgkin y otros cánceres, dermatitis atópica o infección por VIH o SIDA. Las personas con sistemas inmunitarios deprimidos debido a un trasplante de órganos o a un tratamiento para el cáncer también están en riesgo.
Síntomas
Síntomas de alarma de dolor unilateral, hormigueo o sensación de quemadura limitados a una parte específica del cuerpo: el dolor y la sensación de quemadura pueden ser intensos.
Enrojecimiento de la piel (eritema) seguido de aparición de ampollas (vesículas)
Ampollas pequeñas (vesículas), agrupadas, densas y profundas que supuran y hacen costra
Otros síntomas que pueden estar asociados con esta enfermedad son:
Fiebre, escalofríos
Sensación de malestar general
Dolor de cabeza
Inflamación de los ganglios linfáticos
Trastornos de la visión
Anomalías en el gusto
Párpado caído (ptosis)
Pérdida del movimiento del ojo (oftalmoplejía)
Pérdida de la audición
Dolor articular
Lesiones genitales (hombres o mujeres)
Dolor abdominal
Síntomas de alarma de dolor unilateral, hormigueo o sensación de quemadura limitados a una parte específica del cuerpo: el dolor y la sensación de quemadura pueden ser intensos.
Enrojecimiento de la piel (eritema) seguido de aparición de ampollas (vesículas)
Ampollas pequeñas (vesículas), agrupadas, densas y profundas que supuran y hacen costra
Otros síntomas que pueden estar asociados con esta enfermedad son:
Fiebre, escalofríos
Sensación de malestar general
Dolor de cabeza
Inflamación de los ganglios linfáticos
Trastornos de la visión
Anomalías en el gusto
Párpado caído (ptosis)
Pérdida del movimiento del ojo (oftalmoplejía)
Pérdida de la audición
Dolor articular
Lesiones genitales (hombres o mujeres)
Dolor abdominal
Signos y exámenes
El diagnóstico se sospecha sobre la base del aspecto de las lesiones de la piel y se refuerza con los antecedentes de varicela o zóster. Se puede confundir con herpes simple.
Los exámenes son muy pocas veces necesarios, pero pueden ser:
Cultivo viral de la lesión de la piel
Examen de Tzanck de la lesión de la piel
CSC: puede mostrar GBS elevados, un signo inespecífico de infección
Medición de anticuerpos (inmunoglobulina) específicos: demuestra elevación de los anticuerpos para varicela
El diagnóstico se sospecha sobre la base del aspecto de las lesiones de la piel y se refuerza con los antecedentes de varicela o zóster. Se puede confundir con herpes simple.
Los exámenes son muy pocas veces necesarios, pero pueden ser:
Cultivo viral de la lesión de la piel
Examen de Tzanck de la lesión de la piel
CSC: puede mostrar GBS elevados, un signo inespecífico de infección
Medición de anticuerpos (inmunoglobulina) específicos: demuestra elevación de los anticuerpos para varicela
Tratamiento
Para mayor efecto, el tratamiento con medicamentos antivirales se debe iniciar dentro de las 24 horas de la aparición del dolor o sensación de ardor y, preferiblemente, antes de la aparición de las ampollas características.
Por lo general, los medicamentos se suministran en pastillas, en dosis cuatro veces mayores que las recomendadas para el herpes simple o herpes genital. Las personas gravemente inmunocomprometidas pueden requerir terapia con aciclovir intravenoso.
Se pueden necesitar analgésicos de suaves a fuertes para controlar el dolor. Los antihistamínicos pueden usarse en forma tópica (aplicación directa en el cuerpo) u oral para reducir la picazón. El Zostrix, una crema que contiene capsaicina (un extracto del ají picante), posiblemente puede prevenir la neuralgia posherpética.
Se pueden utilizar compresas húmedas y frías para reducir el dolor. Los baños calmantes y lociones, como los baños de avena coloidal, baños de fécula o lociones y loción de calamina pueden ayudar a aliviar la picazón y la molestia. Así mismo, se recomienda el reposo en cama hasta que baje la fiebre.
Se debe mantener la piel limpia y no reutilizar artículos contaminados. Igualmente, los artículos no desechables deben lavarse en agua hirviendo o deben desinfectarse antes de reutilizarse. La persona puede requerir aislamiento mientras las lesiones estén supurando para que no infecte a otros, especialmente las mujeres embarazadas.
Para mayor efecto, el tratamiento con medicamentos antivirales se debe iniciar dentro de las 24 horas de la aparición del dolor o sensación de ardor y, preferiblemente, antes de la aparición de las ampollas características.
Por lo general, los medicamentos se suministran en pastillas, en dosis cuatro veces mayores que las recomendadas para el herpes simple o herpes genital. Las personas gravemente inmunocomprometidas pueden requerir terapia con aciclovir intravenoso.
Se pueden necesitar analgésicos de suaves a fuertes para controlar el dolor. Los antihistamínicos pueden usarse en forma tópica (aplicación directa en el cuerpo) u oral para reducir la picazón. El Zostrix, una crema que contiene capsaicina (un extracto del ají picante), posiblemente puede prevenir la neuralgia posherpética.
Se pueden utilizar compresas húmedas y frías para reducir el dolor. Los baños calmantes y lociones, como los baños de avena coloidal, baños de fécula o lociones y loción de calamina pueden ayudar a aliviar la picazón y la molestia. Así mismo, se recomienda el reposo en cama hasta que baje la fiebre.
Se debe mantener la piel limpia y no reutilizar artículos contaminados. Igualmente, los artículos no desechables deben lavarse en agua hirviendo o deben desinfectarse antes de reutilizarse. La persona puede requerir aislamiento mientras las lesiones estén supurando para que no infecte a otros, especialmente las mujeres embarazadas.
Pronóstico
El herpes zóster usualmente desaparece en dos o tres semanas y muy rara vez reaparece. Si hay compromiso de los nervios motores (los nervios que controlan el movimiento) puede causar parálisis nerviosa (debilidad o parálisis) temporal o permanente. La neuralgia (dolor continuo del nervio) puede persistir por años en el 50% de aquellos con edad superior a los sesenta años que tienen herpes, particularmente si el nervio trigémico resultó afectado. Las lesiones en los ojos pueden llevar a una ceguera permanente y requieren atención médica de emergencia.
El herpes zóster usualmente desaparece en dos o tres semanas y muy rara vez reaparece. Si hay compromiso de los nervios motores (los nervios que controlan el movimiento) puede causar parálisis nerviosa (debilidad o parálisis) temporal o permanente. La neuralgia (dolor continuo del nervio) puede persistir por años en el 50% de aquellos con edad superior a los sesenta años que tienen herpes, particularmente si el nervio trigémico resultó afectado. Las lesiones en los ojos pueden llevar a una ceguera permanente y requieren atención médica de emergencia.
Complicaciones
Neuralgia posherpética
Infecciones cutáneas bacterianas secundarias
Reaparición (poco común)
Infección generalizada, lesiones de los órganos viscerales, encefalitis o sepsis (en personas inmunodeprimidas)
Ceguera (si se presentan lesiones en los ojos)
Sordera
Pérdida del gusto
Parálisis facial
Neuralgia posherpética
Infecciones cutáneas bacterianas secundarias
Reaparición (poco común)
Infección generalizada, lesiones de los órganos viscerales, encefalitis o sepsis (en personas inmunodeprimidas)
Ceguera (si se presentan lesiones en los ojos)
Sordera
Pérdida del gusto
Parálisis facial
Situaciones que requieren asistencia médica
Se debe buscar asistencia médica si los síntomas indican la presencia de herpes zóster, particularmente si la persona está inmunocomprometida o si los síntomas persisten o empeoran.
Se debe buscar asistencia médica si los síntomas indican la presencia de herpes zóster, particularmente si la persona está inmunocomprometida o si los síntomas persisten o empeoran.
Prevención
Si la persona nunca ha sufrido varicela o no se ha hecho aplicar la vacuna contra esta enfermedad, debe evitar el contacto con lesiones cutáneas de personas que presenten infección por herpes zóster conocida (zóster o varicela). Esto se aplica especialmente si la persona está inmunocomprometida.
La vacuna contra la varicela es una vacuna que se recomienda en la infancia y se puede indicar para adolescentes o adultos que nunca han sufrido varicela. Un estudio clínico amplio y reciente mostró una reducción significativa en las complicaciones del herpes zóster y en la incidencia de la neuralgia posherpética en personas adultas mayores que recibieron la vacuna. Por lo tanto, las personas de edad avanzada (mayores de 60 años) deben recibir la vacuna como parte de la atención médica de rutina.
Si la persona nunca ha sufrido varicela o no se ha hecho aplicar la vacuna contra esta enfermedad, debe evitar el contacto con lesiones cutáneas de personas que presenten infección por herpes zóster conocida (zóster o varicela). Esto se aplica especialmente si la persona está inmunocomprometida.
La vacuna contra la varicela es una vacuna que se recomienda en la infancia y se puede indicar para adolescentes o adultos que nunca han sufrido varicela. Un estudio clínico amplio y reciente mostró una reducción significativa en las complicaciones del herpes zóster y en la incidencia de la neuralgia posherpética en personas adultas mayores que recibieron la vacuna. Por lo tanto, las personas de edad avanzada (mayores de 60 años) deben recibir la vacuna como parte de la atención médica de rutina.
Esto es solo para informacion, nunca para prescripcion médica.
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Dr. Juan Goizueta
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18:25
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